AUTORA INVITADA: esta entrada ha sido escrita por la argentina Aldana Chiodi, periodista, fotógrafa de viajes y coautora del blog Magia en el Camino, que en octubre de 2010 viajó a los pueblos tibetanos del oeste de China.

La combinación del cielo azul-celeste, las montañas nevadas, los templos tibetanos con sus ruedas de oración, las banderas de colores flameando con la suave brisa y la tranquilidad, que todo en su conjunto me transmitía fue una sensación inolvidable y muy difícil de explicar con palabras.

Banderas al vientoBanderas budistas de oración

Niña tibetanaNiña tibetana

Cada vez estoy más convencida de que cuanto uno menos sabe del destino al que viaja, más se sorprende. Y eso me pasó con los pueblos tibetanos en el oeste de China. Queríamos visitar Tíbet, pero los permisos que cobra el gobierno chino para ingresar y los altos precios que te proponen las agencias turísticas por visitas de pocos días en las que no conocés nada, nos hicieron desistir de la idea. Pero sólo por un tiempo.

Los pueblos tibetanos no solo se encuentran en el territorio que geopolíticamente se define como Tíbet, sino que también se asientan en el actual territorio chino, cerca de la frontera con Tíbet. Esto es así debido a que los pueblos estaban allí antes de que se establecieran las fronteras actuales. Así que nos dijimos: ¿y si nos vamos hasta esa zona? Y nos fuimos.

Nos tomamos un bus desde la ciudad china de Chengdú hacia el oeste, sin saber muy bien a dónde íbamos ni con qué nos íbamos a encontrar. Y la sorpresa fue tan gratificante que para mi se convirtió en uno de los lugares más especiales que alguna vez visité.

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Montañas nevadas del TibetLas montañas nevadas del Tíbet

Hombre con su rueda de oraciónHombre con su rueda de oración

El recorrido incluyó los pueblos de Danba, Zhonglu, Tagong y algunos que ni siquiera tienen nombre. En todos ellos, la sonrisa y la mirada de los tibetanos, las banderas con oraciones tibetanas que el viento se encarga de desparramar por el mundo y las casas coloridas con sus ventanas de figuras geométricas, hicieron que estas imágenes quedaran grabadas para siempre en nuestra memoria.

Anciano tibetanoLa mirada de un anciano tibetano

Templo tibetanoUn templo tibetano

Un lugar en el mundo donde sobran colores y se respira paz. Un lugar en el mundo al que es necesario visitar con todos los sentidos bien entrenados, porque los vas a agotar. Un lugar en el mundo lleno de magia para descubrir y disfrutar.

Sonrisa tibetanaGenuina sonrisa tibetana

Rollos de oraciónRollos de oración

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