El Manul, también conocido como el Gato de Pallas, es un felino que habita las gélidas estepas de Siberia, Tibet y Mongolia. Se trata de un felino que se calcula que evolucionó hace millones de años y desde entonces no ha cambiado, convirtiéndose así en el reflejo de los antepasados del gato moderno.

A pesar de ser un animal nada común y de haber sufrido la caza durante años debido a su pelaje, no se encuentra peligro de extinción, aunque sí es una especia protegida.

ManulManul en el zoo de Zürich, foto de Tambako de Jaguar

Tiene el tamaño de un gato doméstico pero con un gran pelaje para protegerlo del frío de su hábitat natural. Es un animal solitario que pasa el día en cuevas, grietas entre las rocas o madrigueras de marmotas, hasta que llega el momento de salir de caza, entre la luz del alba y el crepúsculo.

Es muy difícil de ver y a menudo se le confunde con una marmota. Se pueden ver ejemplares en cautividad en los zoos de Zurich en Alemania o Rotterdam en Holanda. Desde estos dos lugares nos llegan esta bonitas fotos..

Antepasado gatoGato Pallas en el zoo de Rotterdam, foto de Linda

Gato PallasGato Pallas hembra, foto de Tambako de Jaguar

Gato de SiberiaGato de Siberia, foto de Silvain de Munck

Gato de MongoliaGato de Mongolia, foto de Nick Jewell

Gato del TibetGato del Tibet, foto de Paulo B. Chaves

El manul vive habitualmente es las altas estepas asiáticas, a una altura de entre 1.000m y 4.000m. Se han visto ejemplares en Irán, India, Pakistán, Afganistán, Turkmenistán, China y Mongolia. Hoy en día su presencia se considera buena para la agricultura, ya que se alimenta de las plagas que dañan los cultivos. Sin embargo, también pueden sufrir envenenamientos en las granjas por los productos que usan contra los roedores.

Hacía tiempo que no incluía fotos de animales, ya tocaba! 😉