AUTOR INVITADO: esta entrada ha sido escrita por el madrileño David Hernanz, que viajó a Indonesia en mayo de 2010. Puedes ver su galería completa de fotos desde aquí: http://obture.com/user/DavidHernanz/albums

Por estas fechas, hace aproximadamente un año, empecé a organizar nuestro viaje a Indonesia. En un principio, la idea era visitar Java y sus principales volcanes y posteriormente visitar Sulawesi y la famosa región Toraja (Tana Toraja) para terminar con unos días de relax en Bali. Por suerte, finalmente cambiamos parte del recorrido he incluimos unos días en Borneo. Digo por suerte por que para mí ha sido una de las mayores experiencias que he tenido en los muchos años que llevo viajando.

Templo Tanah Lot BaliEl templo Tanah Lot en Bali, tomada por David Hernanz

La posibilidad de realizar trekking por la jungla, acompañado por un guía experto, y ver orangutanes, monos proboscídeos o gibones en su hábitat natural, es algo difícil de explicar. Como anécdota, puedo decir que las primeras diez fotos que hice de un macho de orangután salieron todas movidas, los nervios hacían que mi cuerpo temblase convulsivamente sin poder controlarlo, por suerte solo fueron los primeros cinco minutos…

Orangutan Kalimantan BorneoOrangután en Kalimantan, isla de Borneo, tomada por David Hernanz

Otra visita ineludible es su capital Banjarmasin, quien haya visitado el sudeste asiático en alguna ocasión, sabrá de que hablo cuando digo que todo el mundo es extremadamente amable, siempre con una sonrisa en los labios para regalarte y sin pedir nada a cambio. Recorrer los canales que forman la ciudad alrededor del rio es otra gran experiencia.

De aquí saltamos a Java, una isla demasiado poblada para el tamaño que tiene y en la que hay que visitar sin lugar a dudas los templos de Borobudur (Budista), un lugar mágico con un atardecer digno de mención y Prambanam (Hinduista).

Leer:  Top 10 Destinos de Viaje para 2016

Templo Prambanam JavaEl templo hinduista de Prambanam en la isla de Java, tomada por David Hernanz

Desde Yogyakarta, me dirigí en tren hacia Bromo, uno de los más de 90 volcanes que posee la isla. Antes de subir hasta la boca de Bromo, se puede contemplar un maravilloso paisaje desde el monte Penanjakan desde donde se divisa el cráter del Bromo y un amanecer de película.

Volcan Bromo JavaEl volcán Bromo en la isla de Java, tomada por David Hernanz

Desde aquí me dirigí a Surabaya y cogí un avión con dirección Sulawesi. Esta isla es un mundo aparte, poco o muy poco explotada por el turismo, tarde más de 9 horas en recorrer algo más de 350 km hasta llegar a Tana Toraja, una región montañosa habitada por la orgullosa etnia del mismo nombre y que es reconocida mundialmente por sus rituales funerarios. Tuve la “suerte” de poder asistir a uno de ellos y lo que para nosotros los occidentales sería un baño de lágrimas para ellos era una fiesta y motivo de felicidad.

Después de una orgía de sangre y muerte de búfalos, cerdos y otros animales más pequeños que dura prácticamente todo el día, decidí ir a descansar para preparar un par de días de trekking por las montañas y sus arrozales en escalera.

Arrozales Sulawesi IndonesiaArrozales en escalera en Sulawesi, tomada por David Hernanz

Tras dos días de patear la montaña y dormir con unos aldeanos que me ofrecieron todo tipo de agasajos, llego el momento de descanso del guerrero y marché buscando las paradisiacas playas de Bali. Un par de días de descanso, demasiados turistas, aldeanos demasiado acostumbrados al turista al que intentaban vender todo lo imaginable… Sin duda lo menos interesante del viaje para mi gusto, eso sí, me sirvió para reponer fuerzas e iniciar el viaje de vuelta a España, me esperaban 26 horas de vuelos y transfer…

Leer:  Kawah Ijen: Un Volcán de Fuego Azul en Indonesia

Playa BaliUna playa de Bali, tomada por David Hernanz

Prácticamente toda la información que necesitaba para el viaje la obtuve en Internet, losviajeros.com, Catur Indonesia, y la embajada de Indonesia en Madrid.

También te puede interesar leer: