Se suele decir que quien visita Africa una vez, tarde o temprano vuelve.. y es que un viaje a Africa siempre es algo muy especial. Para mí esta ha sido la tercera vez en cuatro años y sus paisajes, su fauna y su gente me siguen fascinando. Además, sigo disfrutando de esas situaciones que siempre se dan y provocan la sensación de estar viviendo una aventura 😉

En julio hice una ruta por Uganda y Ruanda, en el corazón de Africa, donde el mejor momento del viaje llegó al final, con la visita a una familia de gorilas. Son animales realmente sorprendentes, físicamente por su apariencia robusta, pero más por sus gestos, poses, miradas.. que parecen casi humanos. Perseguirles por el monte, incluyendo un vertiginoso descenso a un cráter inactivo, además de poder tenerlos a apenas dos metros, fue una experiencia única.

Gorila espalda plateadaGorila de espalda plateada en el Parc National Des Volcans, Ruanda

Pero voy a empezar por el principio.. el viaje comenzó en la ciudad ugandesa de Entebbe, donde cogimos una avioneta hacia el norte hasta llegar al Parque Nacional de Kidepo. A nivel de fauna no es un gran parque, sin embargo, a nivel paisajístico merece la pena visitarlo. Valles verdes con sus árboles característicos dispersos en el terreno y con las montañas al fondo, precioso.

Kidepo Valley National ParkEl paisaje del Parque Nacional del Valle de Kidepo, Uganda

Tras pasar unos días en Kidepo, nos dirigimos al sur hacia el Parque Nacional Murchison Falls, donde pudimos disfrutar de la fauna clásica africana. Leones, jirafas, antílopes, monos, facoceros, búfalos, cebras, hipopótamos y gran cantidad de pájaros, incluyendo uno muy especial, el Pico Zapato. A este último no puede fotografiarlo bien por la distancia, pero hubo más suerte con otros como este búfalo.

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Búfalo en KidepoBúfalo expectante ante nosotros

Jirafas en el Murchison Falls National ParkJirafas en el Murchison Falls National Park

Visitamos también las cataratas que dan nombre el parque, las Murchison Falls del río Nilo. Nos acercamos hasta ellas navegando por el río y luego hicimos una caminata hasta llegar a la parte de arriba. Desde allí pudimos comprobar la gran fuerza con la que caía el agua en un espacio muy estrecho, algo que impacta bastante.

Cataratas Murchison FallsLas cataratas Murchison en Uganda

Desde Murchison Falls nos dirigimos al Bosque de Budongo, un bosque primario con alto grado de naturalidad y nunca explotado ni influenciado por el hombre. Allí realizamos un trekking en busca de chimpancés, a los que encontramos tras horas de larga pero agradable caminata. Lo que más me gusto fue el oirles chillarse unos a otros a lo alto de los árboles y sin poder verles, algo que crea una genial sensación de expectación.

Chimpancé Bosque BudongoChimpancé en el Bosque de Budongo, Uganda

En las jornadas de transición se disfrutaba mucho el paisaje, realmente bonito también más al sur del país. A las mañanas era habitual encontrar una neblina que tardaba bastante en desaparecer e iluminada por las primeras horas de sol dejaba imágenes espectaculares.

Paisaje de UgandaPaisaje cerca del ecuador en Uganda

Tras un largo viaje por carretera llegamos al Queen Elizabeth National Park, el parque nacional más conocido de Uganda y muy rico a nivel de fauna. Como os comenté antes de irme de viaje, uno de los objetivos era lograr ver a los leones trepadores de árboles.. y lo conseguimos! una pena porque el león se bajó rápido y no me dio tiempo a hacer una foto donde se viese claramente que estaba subido, pero increíblemente lo estaba, algo muy curioso.

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León trepadorLeón trepador en el Queen Elizabeth National Park, Uganda

Manada de elefantes en el Parque Nacional Queen ElizabethManada de elefantes en el Parque Nacional Queen Elizabeth

Tras varios días de safari seguimos descendiendo por la falla occidental del Valle del Rift hasta llegar al Lago Bunyonyi. Se trata de un precioso lago con 29 islas y rodeado de colinas, donde pudimos disfrutar de unos días libres para relajarnos. Yo aproveché para dar una larga caminata por la zona y tuve la suerte de compartir un buen rato con una chica y sus hermanos.

Niños ugandesesNiños en el lago Bunyonyi, Uganda

Después del Lago Bunyonyi cruzamos la frontera hacia Ruanda para culminar el viaje con los gorilas de montaña en el Parque Nacional de los Volcanes. Como os he comentado, el mejor momento del viaje..

Gorila de espalda plateada en el cráter del volcánGorila de espalda plateada en el cráter del volcán

Para terminar, contaros alguna de esas situaciones curiosas que se pueden dar en este tipo de viajes 😉

  • Bañarse en el río Nilo con hipopótamos a 15 metros..
  • Andar a zapatazos unos con otros para matar a las moscas Tse Tse que nos invadían..
  • Despistarse en la oscuridad, pisar un río de hormigas y empezar a sentir un cosquilleo en las piernas..
  • Dormir en tienda de campaña escuchando a hipopótamos, hienas o la fuerte respiración de un león..

Me encanta Africa! 🙂

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