Hijos del Océano es un homenaje a todos los pescadores artesanales que viven del mar y para el mar, lo aman y veneran y obtienen todo lo necesario para su supervivencia de él.
Pescadores con zancos en Sri Lanka, foto de Javier Teniente
Pero también ha de ser una llamada de atención y de concienciación social a favor de la preservación de los ecosistemas marinos, regulando tanto las pesquerías como la contaminación marítima.
Kerala en la India, foto de Javier Teniente
Unos 520 millones de personas, es decir, el 8% de la población mundial, depende de la pesca para su bienestar, ya sea como fuente de proteínas, de ingresos o de estabilidad familiar.
Mui Ne en Vietnam, foto de Javier Teniente
El proyecto documenta, en diferentes lugares del mundo, la forma de vida de las comunidades de pescadores artesanales. Comunidades cuya cultura, bien por la globalización, bien por el agotamiento de los caladeros tradicionales de pesca, está en grave riesgo de desaparecer.
Delta de Saloum en Senegal, foto de Javier Teniente
Una cultura ancestral que incluye un gran conocimiento y respeto del ecosistema, propiciando así un desarrollo sostenible de la comunidad sin agotar sus recursos naturales.
Golfo de Tehuantepec en México, foto de Javier Teniente
La exposición estará abierta al público en el museo de Vigo hasta el 9 de enero y en breve publicarán un libro con todas las fotografías e historia de cada una de ellas.





